Cinco duraznos no hacen gastronomía

Por: Alberto De Legarreta

Recientemente tuve un disgusto. Ésta es su historia y lo que aprendí de ella.

Hace unas semanas visité por primera vez el Museo Nacional de San Carlos. Fui atraído a él por la exposición temporal “La Gastronomía en el Arte” que mostraba una pequeña selección de obras de su exposición permanente.

Confieso que no soy ni remotamente un experto en pintura, pero lo que vi en la exposición fue realmente decepcionante. Yo no fui a evaluar técnicas, ni composiciones. Fui porque soy gastrónomo y, como tal, esperaba ver (particularmente en una exposición así nombrada) algo más que bodegones. Algo más cercano a ese fenómeno cultural tan lleno de vida y energía que es el comer…

¡Oh, decepción! La minúscula sala, con no más de diez obras, sólo mostraba naturalezas muertas.

Había un breve discurso de introducción para leer. ¡Y vaya discurso! Versaba sobre las mentadas naturalezas muertas y la oportunidad que le dan a la gastronomía de ser parte del arte pictórico. Una patada me hubiera indignado menos. “La gastronomía encuentra su lugar en el arte en las naturalezas muertas”, o alguna cosa similar decía.

Insisto, no soy un experto en el tema del arte, pero sí en lo que a lo gastronómico se refiere, y desde esa posición me atrevo a escribir sin temor a equivocarme: ¡qué equivocación! ¡Infame aseveración!

En este tipo de obras lo que menos importa es la gastronomía. Puedes hacer una naturaleza muerta con una flor o un zapato. Son obras de composición y técnica; perspectiva, colores.

“Cinco duraznos”. No es Magritte. No es un título filosófico misterioso. Son cinco duraznos. Los ingredientes mostrados en estas obras ni siquiera son importantes por sí mismos: son simples objetos inanimados, estáticos, muertos. ¿De verdad se puede creer que una obra así está relacionada con el proceso alimenticio y su relación con la cultura? Nada que ver con el quehacer gastronómico. Son sólo unos duraznos acomodados en cierta manera.

Moraleja: no todo lo que dice “comida” es gastronomía. Si le saco una bellísima foto a una fresa no estoy haciendo gastronomía, ni es una foto gastronómica. Tal vez mi técnica fotográfica sea alabada por las generaciones venideras, pero eso es otro rollo.

Mi visita al Museo Nacional de San Carlos no fue infructífera. La exposición permanente es vasta, rica y sumamente recomendable para todos aquellos que gusten de la pintura, aficionados o no. También me tocó un inesperado y agradable recital de cello…

¿Un mejor ejemplo de arte pictórico relacionado con la gastronomía? Con todo gusto.

Del maestro Vincent van Gogh, a quien le admiro mucho su trabajo, les comparto una conocida obra que representa magníficamente un momento de comensalidad campestre.

Los comedores de patatas, 1885

Él mismo dijo, en una carta a su hermano Theo, que su idea para este cuadro era representar un estilo de vida distinto al que ellos tenían. Un proceso de elaboración y de consumo, de labor manual. Esta obra es un acercamiento cultural —artístico, comensal— a la vida de alguien más. Eso sí es gastronomía.

2 comentarios en “Cinco duraznos no hacen gastronomía

  1. Antonio, muy interesante pregunta. Sabiendo que la gastronomía es un estudio, al final del día, ¿se podrá captar en su totalidad en una sola imagen? Tu respuesta me suena muy acertada, también. Un estudio, científico o no, conlleva muchos momentos y procesos y normalmente implica a muchas disciplinas. ¿Cómo podríamos captar todo ello en una sola imagen? ¿Podría alguien “atrapar” lo que es, digamos, la sociología o la filosofía en un fotografía?

    No era mi intención decir que Van Gogh “hizo gastronomía” al pintar su cuadro. Más bien, creo que lo que representó es relevante para el estudio de la cultura alimenticia de aquellos campesinos. Me parece una mucho mejor fuente de información en ese aspecto que las naturalezas muertas. Es una representación mucho más estética y cercana de la misma. O al menos así me lo parece.

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  2. Beto, el otro día, mientras comíamos, platicábamos sobre lo que es gastronomía, lo que es arte culinario, sobre nutrición, y los procesos que conllevan todas estas actividades. Digo esto, porque de aquella vez, cuando nos instruiste en aquellos temas, y ahora, lo que comentas hoy, en este post, me surge una pregunta: Si la gastronomía es todo el proceso que envuelve a la alimentación (cosecha, selección de ingredientes, preparación, presentación, comer, etc…), entonces, ¿es posible que artes como la pintura, o la fotografía, que son estáticos, pueden atrapar lo que es gastronomía? ¿No será que sólo atrapan procesos, o partes de ella? como la hora de la comida, o de la preparación?

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