Basta de exportar profesionales

 

Por Alberto De Legarreta

Twitter @albertotensai

Cuando era más joven, leía Mafalda y me divertía mucho aunque no entendiera bien los complicados temas que trata. Recuerdo que en varias tiras se decía que todos los profesionales que acaban su carrera se iban “al extranjero”. Aunque Mafalda estaba en Argentina, aquí en México la llamada “fuga de talentos” sigue siendo una realidad  y un tema que merece reflexión.

En el ambiente restaurantero este fenómeno se extiende y ataca a todos los trabajadores porque las condiciones de trabajo de un cocinero en nuestro país suelen ser deplorables, especialmente por la mala paga. Pocos profesionales están dispuestos a trabajar tanto y tan duro, pero aún la gente de mayor humildad y sin estudios está dispuesta a abandonar el país para buscar otro en donde tengan una paga digna y más justa.

En mi reciente viaje a Lousiana, uno de los estados más pobres de nuestro vecino del norte, descubrí con sorpresa que muchos trabajadores especialistas (como los cocineros) tienen, por la carga de trabajo y la cantidad de horas trabajadas, un salario superior al de sus coordinadores y supervisores. No es la primera vez que escucho estas historias, y por lo tanto, sé que no son tan bonitas como las pintan, pero cada vez que lo hago pienso en los cientos de jóvenes que se preparan hoy en día en carreras relacionadas con el ramo restaurantero en México. ¿Qué será de todos ellos?

En las últimas tres conferencias a las que he asistido y me he presentado como gastrónomo, se me han acercado estudiantes pidiéndome consejo y preguntándome sobre su futuro, al escuchar las advertencias sobre las condiciones de trabajo en el medio. Sus padres temen estar invirtiendo en una carrera cara  que no les traerá beneficios económicos; los estudiantes piensan en trabajar en cruceros o fuera del país, sin saber lo desafiante, frustrante o peligroso que esto pueda resultar. ¿De verdad no tienen futuro en nuestro país?

Con el panorama actual, yo mismo buscaría trabajo fuera si no tuviera otra opción que trabajar en cocina. El trabajo no sólo es duro e improductivo, sino que el medio está gobernado por una tiranía que desprecia a los nuevos profesionales. Se sorprenderían al ver cómo tratan -y cómo les temen- los “grandes chefs” a los muchachos con licenciatura, juventud y ganas de trabajar.

Sin embargo, los cambios son posibles y creo firmemente que el sector restaurantero en México puede aprender de sus carencias y ofrecer un futuro a todos los profesionales de la cocina y la gastronomía que están preparándose en las universidades. Para ello es necesario crear una conciencia de su necesidad en el medio, comenzando por los dueños mismos: un profesional preparado, aunque joven, puede llevar al negocio a nuevos niveles si se le permite hacerlo.

“El colmillo” y “el callo” no bastan para llevar un restaurante exitoso hoy en día. La información y la innovación se mueve a pasos agigantados. Los jóvenes se están preparando y pronto estarán listos, con sus herramientas actualizadas, su entusiasmo emprendedor e innovador y la energía para trabajar por muchos años. ¿Por qué no darles la oportunidad?

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s