El Distintivo ESR es lavado de conciencias…

Por: Juan José Díaz

twitter: @zoonromanticon

Ayer asistí a un curso de liderazgo en jefaturas. Supongo que el balance final será positivo, pero la primera ponencia estuvo muy por debajo de mis expectativas. Más allá de varios errores en su exposición (confundió valores con virtudes, por ejemplo) hubo un momento que me hizo darme cuenta de que algo no estaba funcionando ahí: criticó directa y salvajemente a las empresas que buscan conseguir su distintivo ESR®, que otorga el Cemefi. “Eso es lavado de conciencias”, dijo.

Concedo que puede serlo, pero eso no significa que de hecho lo sea. Y si lo es, no tiene por qué serlo en todos los casos. Al menos yo he trabajado para un par de clientes interesados en conseguir el distintivo y lo último que buscaban era lavarse la cara… quizá el ponente ha tenido mala suerte como consultor.

Lo que es verdad es que el Distintivo ESR® es una herramienta mínima de responsabilidad social. No es, ni remotamente, el non plus ultra. Y eso es excelente. Como herramienta mínima se ha erigido como un indicador consensual de estándares de acceso a la gestión de RSE. Es una puerta de entrada, no una meta.
Cuando la comunidad empresarial persigue el Distintivo ESR® lo que persigue es un reconocimiento público. De manera consensuada acepta las reglas de un juego que le obligará, poco a poco, a mejorar sus prácticas de responsabilidad social. ¿Qué tiene de malo buscar un reconocimiento público? Absolutamente nada. La Responsabilidad Social es un asunto público, por lo que evaluar su validez como si fuera moralidad privada es bastante torpe.
(De hecho, aunque alguna empresa sólo quisiera el distintivo para lavar sus culpas, eso no tendría nada de malo: la empresa sola se pone en una situación óptima para ser señalada como irresponsable y obligada a mejorar su camino).
¿Qué aporta el Distintivo ESR®? Un marco de referencia para las empresas que quieren iniciar un camino de RSE; un consenso que da unidad y sentido a todos los esfuerzos por hacer algo socialmente responsable… un consenso que obliga a los participantes a documentar sus prácticas y mejorarlas cada año. Un consenso que indica una posibilidad perenne de perder el Distintivo… lo cual cada año será más fácil, mientras más competidores entren al juego.

Así pues, objeto al ponente de ayer: el Distintivo ESR® del Cemefi no es una tinaja para lavar conciencias. Y aunque lo fuera, la acusación carece de fuerza, pues al lavar una conciencia es mucho más fácil que germine en ella la verdadera Responsabilidad Social Empresarial.

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