Leitmotiv

Por: Santiago Piñeirúa

Twitter: @spineiruaz

 

Retomando el tema que expuse en mi post anterior sobre la música para el cine, he querido explorar otros temas que van relacionados con la idea de la música como lenguaje descriptivo o representativo de un símbolo, personaje o situación específica. Me refiero al término leitmotiv, presente en la música desde hace muchísimo tiempo y explorado ampliamente por compositores como Wagner en su ciclo de cuatro óperas El anillo del Nibelungo.

Para hablar del leitmotiv es importante definir la palabra ¨motivo¨ primero. Cuando en música hablamos de un motivo es como hablar de una célula en un ser vivo; es decir, así como la célula es la unidad mínima de vida en un ser vivo, el motivo es la unidad mínima en una pieza; es un recurso indispensable que construye una frase e incluso un tema que después es explorado o desarrollado. Beethoven, por ejemplo, es un compositor que revoluciona éste concepto. Pensemos pues en su quinta sinfonía, cuyo principio es constituido por las cuatro notas más famosas de la historia de la música, dispuestas en un patrón rítmico definido, haciendo alusión  al destino que llama a la puerta. El resto de la pieza está basada en esta serie inicial de cuatro notas. Escúchenla con esta idea en mente y verán que así ha sido construida.

El leitmotiv es, entonces, un motivo. El término probablemente viene desde tiempos de Liszt, aunque la idea es mucho más antigua, y está relacionada directamente con un concepto, personaje o situación cuya presencia es siempre representada por esta simple célula musical. Y ¿por qué mi interés en relacionar a Wagner con el cine si en realidad no tienen nada que ver? La respuesta es simple: la idea que Wagner emplea al asignar un motivo a cada uno de sus personajes en la ópera es perfectamente adaptable al cine, y como el post pasado hablé de mis ídolos  del soundtrack (Silvestri, Williams, etc.) creí pertinente hacer una breve comparación.

Todo el mundo conoce el tema principal de Indiana Jones, pero pocos saben de manera consciente  que el tema que lo define aparece cada vez que el supera una situación de peligro o salta un obstáculo haciendo notar sus habilidades. Sin recurrir a la película, ¿alguien me puede decir qué pasa musicalmente cada vez que alguien llama a Martin McFly ¨gallina¨ en el filme de Volver al Futuro?; ¿qué hay de Superman?, ¿se han preguntado qué ocurre cuando vuela, o cuando sale victorioso de alguna situación?  Y no me refiero propiamente al tema completo de cada película, sólo me refiero a ese pequeño motivo que surge en determinado momento y que, de manera inconsciente, nos hace relacionarlo con algo específico en una escena.

Vuelvan, pues, queridos lectores, a ver sus películas favoritas y descubrirán el leitmotiv oculto prácticamente en cada escena que lleve música. Hemos hablado entonces de un recurso frecuentemente usado por los compositores que tienen la necesidad de contar una historia con su música, ya sea en el cine, la ópera o simplemente con música programática, término del que hablaremos en otro post.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s