Cocineros, ¡a la escuela!

Por Alberto De Legarreta

Twitter: @albertotensai

 

Un cocinero de profesión es, por la naturaleza de su trabajo, un artesano. Su herramienta principal es su cuerpo, especialmente sus manos y su destreza. Después viene la sazón, aquella intuición que se adquiere sólo con la práctica y la experiencia para saber producir alimentos agradables al paladar con constancia y precisión.

La lista es más larga, pero en general las habilidades del cocinero no son tareas de mucha reflexión o pensamiento. En ocasiones, cuando la experiencia de años lo ha formado en esta intuición y su cuerpo a aprendido a moverse eficientemente, ya ni necesita pensar las cosas. Se convierte en una máquina perfecta de creación culinaria: concentrado, rápido, efectivo, exigente con el resultado final de su trabajo. Intolerante a los errores. Crítico e inflexible. Sin educación ni cultura general. ¡Para qué!

Curtido por este modo guerrero de vida, tras meses y años escondido en las cocinas y conviviendo con personas similares, el cocinero promedio termina siendo una persona socialmente disfuncional e intelectualmente floja. Su trabajo lo deshumaniza en cierto grado: le exige demasiado a su cuerpo y muy poco a su mente. Lo mantiene efectivamente aislado de la sociedad en general, incluso de su propia familia.

Sin embargo, por una serie de eventos que no enunciaré aquí (por ser otro tema totalmente), el cocinero hoy en día es visto por el público en general como un artista, un modelo a seguir, un conocedor epicúreo de los placeres del buen comer y del buen vivir. Se vende como un experto en temas tan complejos como la nutrición humana, el calentamiento global y los cultivos transgénicos. Hoy en día los “chefs” nos venden desde las pantallas de la televisión su lujoso estilo de vida, sus múltiples viajes, sus recetas saludables e incluso nos tratan de aleccionar sobre cómo cuidar el planeta y su biodiversidad.

Sin embargo, que un individuo socialmente discapacitado, con poca educación e intelectualmente flojo se haya convertido en un líder de opinión es un tema preocupante. Dejando de lado el evidente hecho de que muchos de esos sujetos en filipina impecable y de buenas telas que salen en la tele nunca pisaron una cocina profesional (y por lo tanto no sufrieron sus efectos), ¿por qué dieron el salto algunos chefs de las cocinas a las mesas redondas, las pantallas, los podios e incluso a los libros? ¿Qué clase de lecciones podrían darnos sobre economía, ecología, nutrición, cultura gastronómica o responsabilidad social?

Con la popularización del oficio del cocinero, las escuelas y universidades que preparan cocineros ahora abundan. Aunque la mayoría está enfocada en el mismo perfil del artesano con buena sazón, algunas escuelas ofrecen planes de estudio más completos en donde se educa en mayores conocimientos a los futuros chefs. Muchos de éstos, jóvenes de familia acaudalada, terminarán teniendo sus propios negocios, escribiendo en revistas, hablando en foros internacionales o tomando decisiones importantes dentro de alguna empresa.

Si el chef es ahora un líder de opinión, entonces tiene la responsabilidad de estudiar e informarse sobre los temas que de los que hable, tiene la responsabilidad de educar su pensamiento y poder transmitirlo de manera efectiva y en beneficio de quienes lo escuchan. Y las escuelas, aún con sus defectos, son todavía el mejor lugar para aprender a hacerlo.

Yo no creo que los chefs deberían ser académicos, pues su lugar principal siempre estará en la cocina, pero eso no les quita la enorme responsabilidad que la sociedad, para bien o para mal, ha decidido darles al ponerlos en el podio y con el micrófono en la mano. Por eso, ¡cocineros a la escuela!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s