Diseño y ciencia: articular la complejidad

Por: Elizabeth G. Frías

Twitter: @elinauta

Mientras leía un texto sobre un estilo arquitectónico, el parametricismo, me sorprendió encontrarme con que el autor hacía referencias a un filósofo de la ciencia, Imre Lakatos. No pretendo detallar aquí su teoría, baste con decir que explica la forma en que un paradigma científico puede ser reemplazado por otro nuevo paradigma científico. Uno de los ejemplos más claros es el cambio de la física newtoniana a fines del s.XIX con llegada de la teoría de la relatividad de Einstein. Un cambio de paradigma implica no sólo que cambian las respuestas a los problemas científicos, sino que cambia el modo mismo de formular las preguntas y los métodos válidos para resolverlas.

Volviendo al texto sobre arquitectura, lo interesante es que sostenía que el estilo hegemónico en cierta época en el diseño a cualquier escala, desde los utensilios hasta los rascacielos, es comparable a un paradigma científico. En disciplinas como el diseño y la arquitectura, que integran la funcionalidad y la estética, la técnica y el arte, se pueden identificar etapas históricas bastante bien diferenciadas: el estilo responde al contexto social e histórico en el que se vive. Como sucede con los paradigmas científicos, cuando un estilo hegemónico cede el paso a un estilo nuevo, no sólo cambia la apariencia de los objetos y de las construcciones, sino que cambia el modo de concebirlos (formular los problemas) y de construirlos (el método para resolverlos). Por lo tanto, un estilo es un programa de investigación.

El texto que estaba leyendo es el Manifiesto del Parametricismo de Patrik Schumacher, socio de Zaha Hadid, arquitecto y -¡oh, sorpresa!- filósofo. Patrik defiende en este manifiesto que el Parametricismo es el gran nuevo estilo después del modernismo y lo describe como un paradigma que permite organizar y articular la creciente complejidad de la sociedad. El diseño paramétrico, en efecto, ha ganado mucha popularidad y ha llevado a Zaha Hadid a ser llamada “la gran dama de la arquitectura contemporánea”. Este estilo surgió del diseño por computadora y de la animación digital, que permiten crear modelos complejos con múltiples estratos que resultan en formas fluidas y dinámicas, similares a las de los organismos naturales.

Estas características marcan el modo peculiar en que el parametricismo aborda los problemas de diseño, equivalentes a los principios y métodos válidos en determinado paradigma científico. Quienes se dedican a disciplinas como el diseño y la arquitectura deben apegarse a esos principios -aunque parezca dogmático- que les permitirán ir refinando el estilo y desarrollando herramientas que les permitan obtener resultados más precisos; en suma, irán definiendo y fortaleciendo el nuevo paradigma. Por lo tanto, su trabajo es de investigación y experimentación. Lejos de ser disciplinas frívolas y confinadas a la apariencia externa de las cosas o solamente a garantizar su funcionalidad, el diseño y la arquitectura van de la mano con la investigación científica y reflejan de manera privilegiada el contexto social y económico de la época, el modo de concebir y resolver los problemas de los hombres de esa época e incluso su sentir y sus preocupaciones específicas.

Quienes estén familiarizados con el paradigma científico de la complejidad -el más aceptado actualmente- comprenderán que el entender el diseño y la arquitectura como métodos válidos de investigación implica reconocer que, al lado de la física, la astronomía y cualquier otra ciencia, estas disciplinas normalmente relegadas al ámbito de lo superfluo tienen su parte en el discurso que utilizamos para explicar el mundo. Es decir, significa aceptar que la ciencia no tiene por qué dar la respuesta única a todas las interrogantes que nos hacemos sobre el mundo: una red de disciplinas diversas, entre las cuales se encuentran el diseño y la arquitectura, tienen su propio modo válido de interrogar el mundo y de responder a esas interrogantes. Sus respuestas complementan las respuestas científicas y no necesariamente deben ser consideradas como jerárquicamente menos importantes. Otro tanto podría decirse acerca del arte.

Para continuar con las similitudes con el paradigma de la complejidad, hay que decir que uno de los principios que busca el estilo paramétrico es integrar los subsistemas que conforman un diseño hasta crear un todo integrado, de manera que un edificio sea más similar a un organismo vivo que a una serie de cubos apilados unos sobre otros. No pretende anular la complejidad, sino hacer énfasis en ella. Otro objetivo es lograr entornos dotados de una capacidad kinética que les permita reconfigurarse de acuerdo a los patrones y hábitos de sus usuarios. El estilo paramétrico aspira a construir una nueva lógica que organice y articule el dinamismo y la complejidad de la sociedad contemporánea transformando el mobiliario, los utensilios y las construcciones al pensarlos no como objetos aislados, sino como  elementos de entornos integrados e inmersivos, semejantes a fluidos o enjambres.

En suma, con las debidas reservas que deben mantenerse al hacer cualquier generalización, cuando notamos que la apariencia de las cosas creadas por el hombre cambia, sabremos que no se trata de un cambio irrelevante, sino que indican que nuestra sociedad misma está transformándose. Las disciplinas como el diseño y la arquitectura, que conjugan arte y técnica, lo cotidiano y lo abstracto, son ellas mismas métodos de investigación y contribuyen a dar respuesta a las grandes interrogantes que nos hacemos sobre el mundo. También el arte es investigación y experimentación que contribuye a interrogar el mundo, pero ese quizá sea tema para otro post.

4 comentarios en “Diseño y ciencia: articular la complejidad

  1. Querido diseñador, tiene usted toda la razón, existe ese riesgo. Sin embargo, incluso si el manifiesto fuera un arranque de egocentrismo de Schumacher, me parece que las ideas que defiende no perderían validez, y me gustaría seguir afirmando que un estilo en las artes, en la arquitectura, en el diseño o en otra disciplina creativa es en sí mismo un programa de investigación, una forma de interrogar al mundo y de responder a esas interrogantes, y que no es menos válido que la ciencia.
    Por otra parte, me parece indudable que el diseño paramétrico está ganando popularidad. Aunque Schumacher no haya desarrollado las herramientas digitales que se usan, creo que sí ha contribuido a desarrollar la metodología y el respaldo teórico que han ayudado a definir el diseño paramétrico como un estilo. ¿No cree usted?
    ¡Gracias por comentar y por provocarme a analizarlo más! Muchos saludos.

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  2. Duda existencial: ¿No cree usted querida filosofa que el manifesto de Schumacher es un mero capricho del arquitecto por imponer y destacar la obra que realiza con Hadid como un estilo y que esto no responde a una visión comunitaria-global sino a su voluntad de ser el “padre” de una corriente siendo que no es el quien ha desarrollado ni estipulado las herramientas mediante las que se produce virtualmente el diseño parametrico?

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