Romanticismo

Por: Santiago Piñeirúa

Twitter: @spineiruaz

Si tenemos que culpar a alguien de haber roto paradigmas, de expandir las formas de experimentar caminos nuevos en la armonía, en la estructura, en la orquestación y en las formas sin duda hablaríamos del gran Beethoven. Fue un compositor clásico hasta el final de sus días, sin embargo todo lo que pasa después es consecuencia de lo que propuso para la historia de la música. El paso de Beethoven por la historia dio origen al Romanticismo y a todo lo que ocurrió después.

Es esta figura a quien probablemente admiro más en la historia de la música, pues se atrevió a confrontar la tradición aristócrata de las cortes europeas y hacer del hombre común el más valioso ente para el desarrollo del arte. Esto no es idea de Beethoven; es mas bien consecuencia de los ideales de la ilustración que tanto se han promovido durante la Revolución Francesa. Beethoven, pues, rompe reglas y deja de complacer al mundo que lo rodea refiriéndose a su hasta entonces limitadamente llamado oficio como un arte.  La combinación de ideas revolucionarias y la evolución lógica de su música sentaron las bases del Romanticismo.

El romanticismo se trata, pues, del hombre y de su encuentro consigo mismo. Por lo menos esa es mi apreciación. Dejamos de lado la elegancia y la cortesía para entrar en un mundo lleno de emociones y sentimientos. Como consecuencia la música se vuelve mucho más impredecible armónicamente hablando. Las estructuras tradicionales se hacen más largas y surgen nuevos géneros. Para darnos una idea: Durante el clasicismo Mozart escribió 19 sonatas para piano, Beethoven 32 y Haydn 52, y durante el Romanticismo Chopin escribió solo tres, Brahms tres y Liszt sólo una, aunque esta dura alrededor de media hora.

Pero a pesar de ser una etapa de cambio y de libertad expresiva, los compositores del romanticismo rindieron tributo a compositores del pasado, como Johann Sebastian Bach. Como maestro del contrapunto, inspiró a compositores del Romanticismo como Brahms o Liszt, quienes regresaron a la fuga en algunas de sus obras. He aquí un ejemplo en la sonata en si menor de Franz Liszt:

De los géneros nuevos es importante hablar por la libertad que daban al compositor. Es el caso de las piezas características, obras cortas que hacían una sola pieza grande. Generalmente eran para piano solo y probablemente encontraron su apogeo en Robert Schumann, quien como compositor romántico tiene su fuente de inspiración en Clara, su esposa. Por estar relacionadas con una historia o trama fuera de la música por si misma se les considera música programática, de la que ya habíamos hablado en algún post. Algunas obras de Schumann con ésta característica son El Carnaval Op. 9, Papillons Op. 2 o Kinderszenen Op. 15. He aquí ésta última obra:

Friederik Chopin, compositor para piano, principalmente, tiene su fuerte fuente inspiración en compositores como Mozart, por ser el canto y la voz humana lo que mas imitaba en sus piezas. Para Chopin la melodía y el bel canto era lo más importante. Esto puede apreciarse con claridad en toda su música, pero con mucha más claridad en sus nocturnos. He aquí un ejemplo:

Algunos de los géneros que sobrevivieron de otras épocas son las sinfonías, los conciertos y, como ya habíamos dicho, las sonatas. Franz Schubert, Piotr Ilich Tchaikovsky, Anton Bruckner, Héctor Berlioz por su sinfonía fantástica, Johannes Brahms  y Antonin Dvorak fueron probablemente los más importantes compositores de sinfonías.

Personalmente considero las sinfonías de Johannes Brahms  como la continuación lógica de Beethoven. Beethoven murió y reencarnó en Brahms, pues el hizo lo que Beethoven hubiera escrito de haber vivido setenta años más. He aquí un ejemplo:

Los conciertos siguieron siendo compuestos durante el romanticismo. Compositores como Edward Grieg ,Robert Schumann, Johannes Brahms, Piotr. I. Tchaikovsky y Friederik Chopin fueron probablemente los románticos que escribieron los conciertos más famosos. Aquí unos ejemplos:

En la música de cámara incursionaron Schubert, Brahms y Schumann, entre otros. También se extendieron las formas y la instrumentación. Tal es el caso del famoso Quinteto de la Trucha, compuesto por Schubert. He aquí un fragmento:

La ópera también sobrevive durante el Romanticismo. Sus compositores más importantes son: Georges Bizet, Giacomo Puccini, Gioachino Rossini, Gaetano Donizetti, Giuseppe Verdi y Wagner, entre otros. Este último llevó la ópera a tal grado de complejidad que sentó las bases para la música del siglo XX. Esto puede verse con más claridad en su preludio de Tristan e Isolda:

Y para terminar les dejo algunas arias famosas de óperas del Romanticismo:

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