Mínimos elementos

Por: Santiago Piñeirúa

Twitter: @spineiruaz

Es en Estados Unidos donde surge una nueva manera de hacer música, en paralelo con otras artes. En la búsqueda artística por conseguir nuevas formas de expresión surge el minimalismo, término que se refiere, como su nombre sugiere, a los elementos básicos y esenciales de una cosa. Por supuesto la música no pasa desapercibida  en esta corriente.

El minimalismo en la música es una corriente experimental en la que sus compositores, algunos de ellos aún vivos, buscan explorar los elementos de la música de la manera más sencilla. Pero, ¿cuáles son los elementos básicos de la música? Muchos musicólogos podrían escribir una tesis sobre esto, sin embargo yo creo que para ser simples podemos sintetizarlos en tres cosas básicas: sonido, timbre y tiempo (refiriéndome al ritmo).

Para ser minimalistas con estos elementos necesitamos usar por largos períodos de tiempo pequeñas variaciones de pocos elementos como el sonido, timbre y tiempo. Entonces surgen ideas cíclicas que, como son repetitivas, no son descriptivas como en el romanticismo o narrativas como en el clasicismo, sino que terminan creando una atmósfera sonora (conceptualmente similar al impresionismo pero sin ser lo mismo) que nos lleva a una experiencia artística de carácter sensorial; es decir, ahora se trata de entrar en una especie de trance; esto es curiosamente parecido a lo que vivieron los hombres en la prehistoria cuando realizaban con música sus ritos religiosos o de cacería. Me resulta especialmente interesante esta idea, pues después de muchos miles de años la evolución de la historia de la música se ha cruzado con el mismo punto de partida.

Escuchemos un ejemplo de uno de los compositores minimalistas más conocidos: Steve Reich con su “Música para 18 músicos”:

Como podrán darse cuenta la palabra que describe mejor esta música es: repetitiva. Sin embargo esto no significa falta de imaginación. Yo, por el contrario, diría que es necesario ser muy creativo para poder escribir 56 minutos de música basados en muy pocos elementos y desarrollar una obra de arte de esta naturaleza.

Escuchemos ahora las metamorfosis 1 y 2 de Phillip Glass, las cuales tienen un poco más de ideas armónicas, pero siguen siendo minimalistas:

Como dato interesante Phillip Glass compuso la música de la película “El Ilusionista”, y curiosamente es también minimalista, pues usa muy pocos temas y armonías, repitiendo patrones que se convierten en una experiencia sensorial ideal para la película:

Otro compositor importante en esta corriente es John Adams, quien maneja el minimalismo de una manera original y efectiva. Él establece una idea rítmica y armónica que se repite constantemente. Después de esto explora muchísimas posibilidades rítmicas, pero todas basadas en una sola idea original. Escuchemos Lollapalooza de John Adams:

Algunos otros compositores que han incursionado en el minimalismo son György Ligeti, Terry Riley y Arvo Pärt.

El minimalismo ofrece una inmensidad de posibilidades más allá de lo que pudiéramos esperar. Este estilo es el arte de combinar los mínimos elementos y hacer algo grande y con gran imaginación. Esta es, pues, una nueva manera de pensar en el proceso creativo y llevarnos a disfrutar de un estilo vanguardista más, propio del siglo XX.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s