Sueño imposible, historia de una Empresa

Por: Ana Belén Díaz E.

Twitter: @anabee2

Soñar lo imposible

Soñar es lo primero que hace un emprendedor, su mente lo lleva a descubrir esa idea que lo ha de llevar a arrancar el gran proyecto de su empresa. Vencer el miedo a arrancar todo el proyecto sabiendo que ya en el mercado tenemos seguramente una competencia, directa o indirecta, que se alza como el invicto rival y sobre todo estar convencido de nuestra empresa, saber que es factible y nosotros somos capaces de lograrlo.

Todo emprendedor debe saber que el camino no será fácil, tendrá que sufrir muchos tropiezos y soportar el dolor de sacrificarse profesional y personalmente, pues antes de que la empresa nos de algo nosotros vamos a tener que entregarle recursos y tiempo que en muchas ocasiones nos lleva a una situación insufrible y desesperada en la que hay más pérdidas que ganancias y en la cual, si no estamos convencidos de nuestra idea la vamos a dejar morir.

Así como el investigador ve en sus hipótesis el inicio de un descubrimiento, el verdadero emprendedor ve a su idea como el inicio de una gran empresa que no sólo lo beneficiará a él sino a muchas personas cuando ya esté consolidada y por eso está convencido que es un noble ideal seguir trabajando por ella.

Los errores serán comunes en el trabajo sobre todo al inicio, pero no hay mejor forma de crecer que saber enmendar el error y aprender de él, la retroalimentación será a lo largo de toda la vida de la empresa la única forma de seguir avanzando en un mercado en continuo cambio.

Frente a todas las dificultades que se presentan la única forma de seguir adelante es amar nuestra idea con tal fuerza que ninguna crítica o propuesta de abandonarla sea suficiente para dejarla.

Ella será el reflejo del emprendedor, cada política y objetivo debe reflejar la pureza de su creador, el ideal de servir a la sociedad en la que se desarrollará su actividad y sabiendo que la bondad con la que se trate a los trabajadores forjará el espíritu de la institución, después de todo la empresa es lo que son sus trabajadores.

Creer en un sueño imposible, no es perder los pies del suelo y creer que todo va a ser sencillo, pero si mantenerse firmes y con fe en que la idea puede germinar con el cuidado y el trabajo de las personas que vieron surgir en su cabeza esa idea que se convirtió en una estrella que ilumina el duro camino que se debe de seguir para alcanzar nuestro objetivo final, ver nuestra empresa funcionando.

Pero esa estrella deberá ser fuente de luz para la sociedad, nunca dejar de lado la responsabilidad social que tiene toda empresa, luchar por un mundo mejor siendo un ejemplo de trabajo y compromiso.  Ya no basta tener políticas que no dañen sino perseguir aquellas que beneficien a la sociedad y el medio ambiente, y estar conscientes que la única forma de llegar a ellas es dar lo mejor que hay en ti.

Después de varios años la empresa nos empieza a dar los resultados que buscábamos al inicio y nos damos cuenta que logramos llegar a donde queríamos, pero sólo con nuestra creatividad podemos dar un paso más y llegar a donde nadie ha llegado.

En pocas palabras cuando creemos que ya hemos llegado a la meta, el empresario se da cuenta que esa idea es solo el inicio del sueño, y vuelve a soñar lo imposible.

Después de todo, ¡que sería de un emprendedor si no pudiera soñar!

Un comentario en “Sueño imposible, historia de una Empresa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s