Actitudes que te hacen triunfar

escher

Por: Natalie Despot

Twitter: @Natdespot

¿Consideras que eres muy autocrítico? ¿Cuando no alcanzas la meta esperada emites juicios duros contra ti? ¿Te esfuerzas demasiado y no te das un respiro? ¿Sientes la necesidad de competir y de obtener mejores resultados que los demás? Si alguna de tus respuestas es afirmativa, hay algunas cosas que debes considerar antes de juzgarte.

Es muy común que en las conversaciones que entablamos con nuestros compañeros, escuchamos que de vez en cuando son muy críticos por las decisiones que toman o por la manera como afrontan sus problemas: “Debería ser más….” “si hubiera hecho tal…” “tengo que dejar de ser así”, etc. Este tipo de reproches en gran medida reflejan que vivimos en una sociedad que nos envía el mensaje de lograr más, conseguir más y ser el mejor en donde estamos.

No hay nada de malo en perseguir metas altas y luchar por nuestros sueños. Sin embargo, la mayoría de nosotros no hemos considerado que nuestra actitud autocrítica no nos ayuda a alcanzar nuestras metas, al contrario, ese tipo de pensamientos no son más que una piedra en nuestro camino al éxito. ¿Crees que ser más comprensivo con tu persona puede ser una mejor alternativa?

Una tendencia destructiva: la autocrítica

Se ha demostrado que cuando nuestra autoestima depende de un factor externo, por ejemplo sentirnos bien en la medida que “logramos más” que los otros, no hace más que generarnos inseguridad y ansiedad, de manera que cuando nos toca atravesar un desafío es más fácil darnos por vencidos de antemano a intentarlo.

El espíritu competitivo fomenta la desconexión tanto interna como externa: interna en la medida que juzgamos el valor de nuestra persona bajo la luz empobrecida del perfeccionismo e ideales poco reales; externa, en la medida que vemos a las otras personas como obstáculos que superar, en lugar de amigos o colegas con quienes podemos crecer y compartir. El objetivo principal de nuestro deseo de éxito es triunfar, poder gozar con los demás nuestros logros, tener pertenencia, ser amados, pero irónicamente la autocrítica y la competencia terminan teniendo el efecto opuesto.

Una alternativa saludable: comprenderte

Mientras la autocrítica nos deja angustiados y con sensación de impotencia, la auto-comprensión es la fuente para potencializar nuestras capacidades. Al tener una mayor comprensión de nuestra persona, nos valoramos no por lo que hemos juzgado positivamente sobre nosotros y negativamente de los otros, sino porque al ser personas somos intrínsecamente merecedores de atención y preocupación al igual que todos los demás. La autocomprensión significa tratarnos de la misma manera como lo haríamos con un amigo. Piensa ¿cómo reaccionas cuando un amigo te comenta una angustia? En lugar de reprenderlo, juzgarlo, y empeorar su tristeza, busca ser empático con sus necesidades y emociones. Seguramente no faltó la vez en que lo animaste a recordar que los errores son normales, y validar sus emociones en lugar de echar más leña al fuego y empeorar su situación. ¿No crees que hacer lo mismo contigo sería positivo?

A muchos nos falta ser más comprensivos con nuestra persona. El mal de la autocrítica no sólo la padecen los competitivos, hay personas sumamente amables pero que son muy duras consigo mismas. Afortunadamente, podemos cambiar esa tendencia destructiva y aprender a ser más comprensivos con nosotros y a su vez más solidarios con los demás.

Ser comprensivo te hace una persona más fuerte

La autocomprensión no significa que dejes de trabajar duro para lograr las acciones que te llevarán a tu meta. En todo caso, se trata de un cambio de actitud, el cual está vinculado con un mayor bienestar, así como un mayor rendimiento. Quiero que esto quede bien claro: la autocomprensión no implica ser indulgente. Por ejemplo, un padre que se preocupa por su hijo va a insistir en que el niño coma verduras y haga bien su tarea, no importa lo desagradable que estas experiencias sean para el niño. Del mismo modo, tomar a la ligera tus errores puede ser apropiado en algunas situaciones, pero en los momentos de pereza, la autocomprensión implica exigencia y asumir responsabilidades y sacudir la flojera.

La autocomprensión conduce a una mayor productividad

Cuando alcanzas una mayor comprensión de tu persona, la interpretación de ti y del mundo cambia a tu favor. Por ejemplo, el fracaso deja de ser un indicador doloroso de la derrota y se transforma en una oportunidad de aprendizaje. Considerando que la autocrítica lleva a emociones dolorosas y contraproducentes cara al fracaso, la autocomprensión te lleva al desafío. Por tanto, las personas con mayor comprensión de sí mismas tienen más probabilidades de mejorar su rendimiento tras el fracaso. Por otra parte, mediante la prevención de los efectos contraproducentes de la autocrítica, nos permite mantener la paz mental y de ese modo conservar la estabilidad emocional que nos hace ser más productivos. Sin duda, la autocomprensión es una actitud clave para transitar por la ruta que nos lleva al éxito.

Un comentario en “Actitudes que te hacen triunfar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s