Buxtehude

buxtehude2

Por: Santiago Piñeirúa

Twitter: @spineiruaz

 

Se considera a Johann Sebastian Bach uno de los genios más importantes en la historia de la música. Es mundialmente sabido que Bach es padre de la música y que sus composiciones son, indudablemente, obras de arte en toda la extensión de la palabra. Sin embargo, Bach alcanza esta reputación consolidando su estilo como el último paso en la evolución de por lo menos 150 años de historia musical, lo que nos lleva a entender que Bach no surgió por generación espontánea, sino que, por el contrario, se apoyó de muchas influencias para crear su propia música.

Una de estas influencias es el gran compositor barroco Dietrich Buxtehude, quien probablemente fue la mayor inspiración en la música para órgano de Bach. En el año de 1705, cuando Bach tenía 20 años de edad, viajó muchos kilómetros para ver a Buxtehude y aprender de él, faltando a su trabajo por tres meses cuando originalmente iba por mucho menos tiempo. Bach quedó fascinado por la música de Buxtehude al grado que sus composiciones para órgano fueron, en mi opinión, prácticamente determinadas por esta visita.

Para ejemplificar esta idea me gustaría hablar primero del contrapunto en esta época de la historia. Como ya había mencionado en algún otro post, el contrapunto es el arte de combinar dos o más melodías. Esta idea surge desde los cantos gregorianos y es conocida como polifonía. En el barroco estaba de moda el contrapunto imitativo, disciplina en la que no sólo se combinan las melodías sino que también se van imitando. De esta forma surgen las fugas, las invenciones y los cánones del barroco.

Probablemente el instrumento más completo de la época y de todos los tiempos sea el órgano, pues su cantidad de sonidos y colores distintos permiten al intérprete tener una orquesta bajo su control y Buxtehude tenía muy clara esta idea. En mi opinión, uno de los principales aspectos en los que Buxtehude influye a Bach es en el uso de los pedales, asignados para las notas mas graves del órgano. Cuando Bach visita a Buxtehude se percata de que el uso del pedal para él va mucho más allá que sólo apoyar la armonía con notas de larga duración, o únicamente delinear las cadencias para definir las tonalidades de una pieza. Para él los pedales era un teclado más con el que podía añadir voces complicadas igual de importantes que las más agudas. Esta idea abrió una gama de posibilidades que determinaron la música para este gran instrumento.

Les dejo un par de piezas de Bach en las que claramente se puede observar la importancia de los pedales y su protagonismo en estas obras.  Recomiendo ampliamente observar  el uso del pedal en las fugas.  Que lo disfruten.

Fuga: Min. 3:10

 

Fuga: Min. 4:27

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