Compartir una pasión

fun

“Hay que encontrar qué es eso que nos encanta de lo que hacemos y convertirlo en el centro de nuestra historia, porque así nosotros vamos a disfrutar contarla y vamos a poder transmitir ese entusiasmo por lo que hacemos a los demás.”

Por Emilia Kiehnle

Twitter: @e_kiehnlem

 

“Pero explícame bien, ¿a qué se dedica exactamente tu empresa?”

No puede haber pregunta más emocionante y aterradora al mismo tiempo para un nuevo emprendedor. Por un lado, es lo mejor que nos puede pasar, pues nos encontramos con una persona que muestra interés por lo que hacemos y tenemos la oportunidad de compartir con ella nuestra gran idea, pero, por el otro, es algo que nos pone nerviosos, pues es la primera prueba que enfrenta nuestra empresa en el mundo real. Nosotros podemos estar muy contentos con nuestra idea y pensar que nuestra empresa es una maravilla que va a revolucionar al mundo, pero si las demás personas no terminan de entender a para qué sirve, poco importa lo mucho que nos entusiasme, porque no vamos a lograr transmitirlo.

Después de platicar con varios empresarios me he dado cuenta de que todos han coincidido en que una de las tareas más importantes y difíciles de poner una empresa es lograr definir y transmitir claramente a qué se va a dedicar. Muchas veces es un trabajo que incluso lleva algunos años de prueba y error, pero es importante insistir hasta quedar satisfechos con una definición clara y sencilla, pues es la que va a guiar a nuestro equipo de trabajo hacia un objetivo común y, al mismo tiempo, la que va a comunicarle al resto del mundo lo que puede esperar de nosotros.

¿Por qué la pregunta por la definición de nuestra empresa nos pone nerviosos? Puede ser por varias razones. La primera y más simple es porque nosotros mismos todavía no lo tenemos tan claro. Muchas veces pasa que nos lanzamos a plasmar en la realidad una idea que según nosotros tenemos clarísima, pero al ser cuestionados nos damos cuenta de todos los huecos y fallas que tiene. Sin embargo, esto no debe hacernos caer en el pánico, al contrario, pues contar con críticas y cuestionamientos externos puede ser algo muy útil para el desarrollo y mejoramiento de una idea. Debemos tener en mente que ninguna empresa es perfecta y que siempre vamos a encontrar errores que corregir y nuevas áreas de oportunidad para mejorar, y lo mismo nos va a pasar con la definición de nuestra empresa.

También puede darse el caso de que sí tengamos muy clara la definición, pero que al explicarla no suene tan bien como la imaginamos. Esto sucede porque nos falta construir bien el discurso, ya sea porque resulte demasiado complicado o porque se quede corto en su explicación. Tenemos que pensar en un discurso simple y conciso que resuma lo que hacemos sin dejar fuera nada importante. El mejor modo de hacer esto es pensar en una historia que tenga una introducción, un desarrollo y una conclusión. Una historia no tiene que ser larga, incluso puede contarse en una sola frase, pero si cuenta con todos estos elementos es más probable que resulte accesible para las otras personas.

Un error común cuando estamos empezando a emprender y alguien nos pregunta por nuestra empresa es que nos gana el entusiasmo y queremos contar todo de un jalón, cuando en realidad lo mejor es no dar una explicación larga y complicada que puede confundir o cansar a nuestro interlocutor: basta con dar la idea general y, si la persona muestra mayor interés, podemos ir detallando nuestro discurso conforme la conversación lo permita. Esto, además de dejar las cosas mucho más claras, ayuda a generar una relación con las personas que puedan estar interesadas en lo que hacemos.

Otra cosa importante que debemos considerar es que nuestro discurso, además de ser sencillo y claro, debe ser emocionante. Puede ser que a nosotros nos apasione lo que hacemos, pero si no lo demostramos al momento de hablar de nuestra empresa, los demás van a perder el interés con mucha facilidad. Hay que encontrar qué es eso que nos encanta de lo que hacemos y convertirlo en el centro de nuestra historia, porque así nosotros vamos a disfrutar contarla y vamos a poder transmitir ese entusiasmo por lo que hacemos a los demás.

Así es que, la siguiente vez que nos pregunten “¿a qué se dedica tu empresa?” piensen que nos están preguntando: “¿qué es lo que te apasiona hacer?”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s