Lied: la poesía y la música

“La gran relación que existe entre la belleza literaria, la fuerza de sus palabras y el poder de la música es la mayor fuente posible de inspiración.”

Por Santiago Piñeirúa

En alguna ocasión habíamos hablado en este espacio sobre la música programática, la cual, a diferencia de la música absoluta, está ligada a una historia o alguna idea que trasciende el sonido y las formas para dar un sentido de algún modo literario, pictórico o intelectual. La voz humana tiene la ventaja de añadir texto a la música, lo cual incluye a diversos géneros musicales que, además de poder ser considerados música programática, han definido la historia por ser la voz el primero y más íntimo instrumento musical del ser humano.

A lo largo de la historia han surgido canciones, misas, motetes, óperas, y demás géneros que han combinado las artes literarias con la voz. Sin embargo, me gustaría enfocarme en el lied, término alemán renacentista cuya característica es la poesía cantada y que tuvo su mayor auge durante el romanticismo.

Aunque la idea es antigua, fue durante el romanticismo alemán que el lied tomó gran importancia en la música de cámara, contrastando con la ópera, burdamente definida como teatro cantado. Era sólo cuestión de tiempo para que los grandísimos poetas como Goethe y Heine fueran objeto de interés para los grandes compositores del clasicismo y el romanticismo.

Lo que más me llama la atención del lied de los grandes compositores es que no sólo lograron el efecto poético a través del texto, como uno comúnmente podría creer, sino que es el piano quien presenta una textura musical que generalmente es ingeniosa y descriptiva, llevando cada canción a un estado artístico de altísimo nivel y cumpliendo así con una de las características más importantes del romanticismo: rendir tributo a las emociones humanas.

Tal es el caso de Robert Schumann, quien escribió un ciclo de canciones en alemán llamado Myrten Op. 25 dedicado como un regalo de bodas a su esposa Clara. Este ciclo empieza con uno de los lieder más famosos de Schumann: Widmung, que significa “dedicatoria”. El poema es de Friedrich Rückert, poeta contemporáneo de Schumann que posteriormente sirvió de inspiración para Gustav Mahler. El poema habla del amor y de la inspiración y encajaba perfectamente con los sentimientos de Schumann hacia Clara.

He aquí Widmung:

No todo es amor y alegría. Rückert perdió a dos de sus hijos en un lapso de dos semanas, lo que lo llevó a escribir su ciclo de más de 400 poemas sobre los niños muertos. Este ciclo llevó a Gustav Mahler a explorar el lied, que comúnmente había sido casi exclusivo del piano, llevándolo a la orquesta. Escribió entonces su famoso Kindertotenlieder (canciones a los niños muertos) usando cinco de estos poemas.

He aquí el ciclo:

No se puede hablar del lied alemán sin mencionar a Schubert, probablemente el máximo exponente de este género. Inspirado en el Fausto de Goethe, Schubert escribió muchísimas canciones en las que el piano es completamente descriptivo, como Gretchen am Spinnrade (Margarita en la rueca). La manera en la que Schubert describe la acción cíclica de la rueca con el piano me hace reflexionar sobre la capacidad de la música para contar una historia y describir una atmósfera con sonidos musicales. Esta idea es explotada por los compositores del ballet y del cine durante el siglo XX y XXI.

Escuchen esta canción:

Schubert y Schumann sirvieron de inspiración a Liszt para transcribir estas piezas y, con su virtuosismo habitual, las escribió para piano solo, trascendiendo así su género.

Otros grandes compositores de lieder son Johannes Brahms, Hugo Wolf, Wolfgang Mozart o los franceses como Claude Debussy, Gabriel Fauré y Maurice Ravel, quienes heredaron esta tradición alemana y la hicieron suya, llamándola mélodie.

Este tipo de música, que combina dos artes distintas, encontró una nueva forma de existir en las mentes de los grandes románticos, inspirando a generaciones posteriores y a la reflexión a quien sea que la escuche. La gran relación que existe entre la belleza literaria, la fuerza de sus palabras y el poder de la música fue la mayor fuente posible de inspiración para estos compositores que contribuyeron directamente al desarrollo de la historia del arte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s