Tras una mejor versión de uno mismo

“Cuando se trata de actualizarnos a nosotros mismos, el trabajo entero recae en nuestra cancha. Pero es muy importante que nos hagamos el hábito de revisar qué “actualizaciones” podemos “instalarnos” a nosotros mismos con frecuencia.”

Por Alberto De Legarreta

Twitter: @albertotensai

Algo muy común para cualquier dueño de un smartphone o de una tablet en estos días es revisar constantemente el centro de aplicaciones para descargar actualizaciones para sus utilidades o juegos favoritos. Actualizar software exige un esfuerzo mínimo de nuestra parte, y las actualizaciones generalmente son buenas porque nos traen un mejor desempeño, nuevo contenido o nuevas funcionalidades.

¡Ojalá fuera tan sencillo actualizarse así a uno mismo!

Actualizar nuestras aplicaciones nos cuesta tan poco a nosotros como usuarios porque todo el trabajo de pensamiento, rediseño e innovación nos queda muy lejos, pero las compañías y las personas que desarrollan las aplicaciones sin duda alguna tuvieron que invertir mucho trabajo y calorías pensando durante el desarrollo de cada actualización.

Cuando se trata de actualizarnos a nosotros mismos, el trabajo entero recae en nuestra cancha. Pero es muy importante que nos hagamos el hábito de revisar qué “actualizaciones” podemos “instalarnos” a nosotros mismos con frecuencia, tal como lo hacemos con nuestros teléfonos, y por exactamente las mismas razones. Tenemos que perseguir constantemente una versión 2.0 de nosotros mismos. Un update. ¡Más contenidos, mejor desempeño, más diversión!

¿Qué mejoras podemos hacer en nuestro desempeño laboral, en nuestra fidelidad como amigos o como pareja, en nuestra conciencia, nuestro awareness, nuestra capacidad de disfrutar de la vida y los detalles, en nuestra calidad humana?

Quizá podamos realizar actualizaciones mayores —como decidir por fin emprender y dejar ese trabajo que nos da de comer pero que no nos llena, redefiniéndonos como emprendedores en vez de empleados—, pero creo que la mejor manera de mantenernos siempre mejorando es persiguiendo las pequeñas. Después de todo, somos humanos, seres muy complejos, y los cambios pequeños se adaptan mejor y más amablemente a nuestra complejidad.

Pero no quiero seguir con esta analogía de tecnología/humanidad sin dar al menos un buen ejemplo de cómo “actualizarnos”, pues no pretendo ser vago o ambiguo. Les comparto una forma concreta, que llegó a mí recientemente, para poder mejorarnos todos los días.

El chef Roy Choi dio una conferencia recientemente en la que invitó a los chefs más afamados y talentosos del mundo a pensar en la responsabilidad que tienen, como líderes de una industria alimenticia, de llevar buena comida y buena nutrición a cada vez más personas, no sólo a la minoría adinerada que frecuenta sus restaurantes de lujo. El llamado de Choi es un llamado a reconocer la responsabilidad social que todos ellos tienen… que todos nosotros tenemos también.

Lo cierto es que existen muchos grupos de personas en situaciones vulnerables —que es una forma elegante de decir terribles— que necesitan de una ayuda extra, una ayuda que nosotros podríamos proporcionarles si renunciáramos a un poco de lo que tenemos que, sobra decir, es mucho más que lo que ellos tienen. Una manera de mejorarnos es respondiendo a este llamado que hace el chef Choi, que hacen tantas personas como él todos los días y para diversas causas. No se trata de dar dinero, se trata de ofrecer nuestro servicio, de involucrarse, de hacer que —nos— importe.

¿Pero cómo esto es una actualización o una mejora personal? La respuesta es sencilla: dar es alegría. Así como el canto: dar brinda alegría. Dar produce alegría en uno mismo. Y la alegría se contagia.

El cambio puede, como sugiero arriba, hacerse mejor con pequeñas mejoras, paso a pasito, con pequeños bugfixes, tanto en la práctica — digamos, compartiendo nuestro lunch en la oficina o saludando a las personas que nos topamos a diario en nuestra cuadra—, como en la teoría —informándonos al respecto de los tipos de A.C.s que existen, descubriendo causas o formas de apoyar—. El asunto es sacudirse la indiferencia, “instalarse” la actitud de servicio. ¡Es un gran cambio!

Un comentario en “Tras una mejor versión de uno mismo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s