Filosofar en español

“Se podría decir que la lengua ya es filosofía en sí misma, pues hablar en un idioma determinado es optar por una forma de pensar y de comprender el mundo.”

Por Emilia Kiehnle

“El mundo necesita filosofía escrita en español”, escuché decir hace poco en una comida de profesores de la universidad. Es un tema recurrente para los filósofos mexicanos y españoles (ignoro si también lo es para otras nacionalidades): ¿por qué casi no hay filósofos hispanohablantes que se consideren relevantes para la historia de la filosofía? Cuando pensamos en grandes filósofos lo primero que nos viene a la mente son nombres de franceses, alemanes, ingleses, italianos y alguno que otro norteamericano (sin contar a los antiguos griegos y latinos, por supuesto), pero rara vez se nos ocurren nombres de hispanohablantes.

¿Por qué es importante que haya filosofía escrita en español? Más allá de un absurdo orgullo nacionalista, es relevante para el mismo desarrollo del pensamiento humano, pues español puede aportar nuevas cocepciones y formas de pensar que normalmente no se consideran dentro de la historia del pensamiento universal. En los mismos inicios de la filosofía el lenguaje fue determinante, pues fue precisamente el griego antiguo con nociones como el “ser” y el “lógos” el que permitió el surgimiento de la metafísica. De igual manera, la riqueza del español (y la de los distintos “españoles” hablados en el mundo) puede generar nuevas preguntas y diferentes formas de acercarse a los problemas más profundamente humanos.

Una lengua lleva en sí misma toda una carga de pensamiento y de forma de entender la realidad. Se podría decir que la lengua ya es filosofía en sí misma, pues hablar en un idioma determinado es optar por una forma de pensar y de comprender el mundo. Toda lengua carga con una historia y una cultura completas, y, desde que aprendemos nuestra lengua materna, empezamos a desarrollar un acceso específico a nuestro entorno y una manera de reaccionar e interactuar con él.

Al respecto de esto, recuerdo haber leído una noticia de hace un par de años que hablaba de unos estudios que muestran las diferencias que existen entre los llantos de los bebés según la lengua de sus madres. Aparentemente, las personas comenzamos a captar los matices de nuestro idioma materno desde que estamos en el útero, de modo que cuando los bebés lloran lo hacen con el acento de la lengua que hablarán en el futuro.

Por esto es que se ha llegado a decir que el lenguaje es una de las imposiciones más tiránicas de la cultura: no hay forma de escapar a las categorías mentales y emotivas que nos imprime nuestra lengua. Todos vemos la misma realidad, pero la pensamos inevitablemente en idiomas diferentes, y cada lengua nos ofrece tanto posibilidades como limitaciones, las cuales debemos ver como una invitación a superarlas.

Los grandes pensadores suelen ser innovadores de su lengua, porque la lengua siempre resulta limitada frente a la realidad. Pensemos en Heidegger, por ejemplo, o autores de la literatura que inventaron palabras que no existían y que hoy se usan como parte del vocabulario normal de su lengua, como Shakespeare, Cervantes, o más recientemente, Cortázar. Fueron personas a las que les hizo falta encontrar palabras nuevas que expresaran fielmente los sentimientos e ideas que querían transmitir. Incluso nosotros mismos en la vida diaria lo hacemos de una manera mucho menos refinada, cuando inventamos modismos o expresiones que no existen, pero que se sienten adecuadas para lo que queremos decir.

De igual modo es necesaria esta búsqueda por la superación de los límites del español en la filosofía: pensar, hablar, escribir y dialogar en español es importante para no perder el valor de nuestra carga histórica y cultural al momento de generar pensamiento. Igualmente, es importantísimo rescatar y reconocer a los autores hispanohablantes (porque sí los hay) que han influido en el desarrollo de la historia del pensamiento, pero ese es tema para otro post.

Quiero terminar este texto con una invitación a todos mis colegas hispanohablantes: atrévanse a hacer academia seria en español. Sé que el sistema está hecho para publicar en otros idiomas si queremos ser verdaderamente leídos y difundidos, pero es algo que nunca va a cambiar si no empezamos a pugnar poco a poco por un cambio. Escribamos en español, pues es el idioma con el que pensamos, sentimos, vivimos, y con el que seguramente encontraremos formas nuevas de plantearnos las preguntas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s