La pedagogía de la coherencia

 

imitación

“¿Cómo esperamos ayudar a nuestros alumnos a ser mejores personas si a la par no nos preocupamos por mejorar también nosotros?”

Por Emilia Kiehnle

Google+

Se cuenta que Max Scheler, filósofo dedicado al estudio de la antropología y de la ética, y profesor en la universidad de Colonia, se topó un día con uno de sus alumnos mientras disfrutaba en una “casa de mala reputación”. El estudiante increpó a su maestro y le preguntó cómo era posible que se presentara en el aula a hablarles de valores a sus alumnos mientras que frecuentaba esa clase de lugares, a lo cual Scheler contestó: “un letrero señala el camino, no va por el camino”.

En realidad no se sabe si esta historia ocurrió así, pero fue una de tantas anécdotas que nos contaron nuestros profesores cuando cursábamos la carrera para explicarnos que las cosas buenas y verdaderas lo son objetivamente: no dejan de serlo ni pierden su sustento por el simple hecho de que quien las promueve sea incoherente con sus actos. “La verdad es verdad, dígala quien la diga”, nos repitieron hasta el cansancio. Y esto es cierto: los valores buenos y verdaderos no dejan de serlo nada más porque haya gente que los profese y que al mismo tiempo no viva conforme a ellos. 

Sin embargo, retomando este mismo ejemplo, creo que el alumno de Scheler tenía algo de razón al reclamarle por su incoherencia, pues al momento de enseñar siempre pesa más el ejemplo que cualquier argumentación teórica, especialmente cuando se trata de aprender una ciencia práctica, como la ética. Uno no estudia ética solamente para tener más conocimientos, sino para aprender a ser una mejor persona. Por eso era tan escandaloso para el alumno de Scheler ver a su maestro en esas condiciones, pues si ni siquiera el profesor vive conforme a lo que enseña, ¿quién puede hacerlo? 

Quizá los valores no pierdan su bondad y verdad objetivas, pero sí pueden perder su credibilidad por las acciones incoherentes de quien los enseña. Para enseñar una norma de vida necesariamente tenemos que practicarla, y es por eso que el papel de los educadores va más allá de la mera transmisión de información. Se trata de generar una verdadera relación con el educando, de tomarse en serio su persona, sus pensamientos, sentimientos y problemas, y sobre todo de preocuparse por guiarlo y ayudarlo en la medida de nuestras posibilidades. Y aquí es donde entra en juego la coherencia personal con lo que uno dice y enseña. 

La educación, como ya expuse en otro post, es mucho más amplia que la mera enseñanza, es decir, no se trata nada más de instruir en ciertos conocimientos o habilidades, sino que implica el desarrollo completo de las potencialidades de la persona. ¿Cómo esperamos ayudar a nuestros alumnos a ser mejores personas si a la par no nos preocupamos por mejorar también nosotros? Bien decía el filósofo Gabriel Marcel que cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive. 

Así es que podemos concluir que, aunque es cierto que lo verdadero y lo bueno son lo que son al margen de nuestras incoherencias, la única manera de incidir realmente en nuestro mundo es a través de la práctica. Después de todo, ¿para qué nos sirve saber qué es lo bueno si no lo vemos reflejado en nuestro bienestar cotidiano? Tal vez, si Scheler hubiera pensado en el bien de su alumno y no en salvar su ego intelectual, habría contestado saliéndose del tugurio en el que se encontraba y habría invitado al estudiante a hacer lo mismo. Probablemente esa respuesta no habría servido a mis profesores como ejemplo de la objetividad, pero definitivamente sería una historia mucho más agradable e inspiradora para contar. 

 

Emilia

 

Un comentario en “La pedagogía de la coherencia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s