Un buen respiro para el cerebro

Ilustración: The Project Twins

Por: Regina Oviedo

Hipócrates, médico de la antigua Grecia, decía que un miedo extremo podía hacer que nuestro cerebro tuviera una falla en el funcionamiento de la razón y el juicio. No sólo es impresionante que antes de tener tantos avances tecnológicos Hipócrates hablara del juicio y de la razón como funciones del cerebro (no es algo fácil de notar sin comprobaciones empíricas), sino que también, es curioso que tuviera la razón en su afirmación.

Cuando nos encontramos en un estado de shock  o estamos nerviosos (también se da en situaciones leves con consecuencias en un menor grado) nuestro cerebro tiende a bloquearse de tal forma que sólo funciona lo que los psicólogos llaman “cerebro primitivo”.  En estas circunstancias nuestra capacidad de realizar juicios correctamente disminuye al grado que incluso nuestra habilidad del habla y lectura se ve afectada y empieza el tartamudeo o la confusión de palabras. Esto sucede por una reacción que se da ante una inflamación del cerebro (como cuando nos duele la cabeza) ante un estado de estrés.

Tomar decisiones así  no es recomendable en lo más mínimo por razones obvias; si sólo reacciona nuestra parte primitiva del cerebro, lo único que nos queda es actuar como animales, lo que nos lleva a tener que confiar, en mayor o menor medida, en nuestros instintos. En tales momentos nos encontramos más cerca de nuestra naturaleza más básica. Nos volvemos más representativos de nuestra parte animal por unos momentos.

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Ante estos casos, lo que se recomienda es respirar hondo y tranquilizarnos lo más que podamos, tomar un poco de agua o despejarnos pensando algo más o paseando por algún lugar tranquilo, hay que controlar los pensamientos que nos bloquean. Quizá, lo primordial sea aceptar lo que está sucediendo y pensar cuál es la mejor forma de reacción ante el inconveniente  que tengamos que enfrentar. La adrenalina debe de reflejarse en el pensar rápido y en tener una mejor concentración y capacidad de análisis, eso nos llevará  una conclusión con un mejor resultado.

Es normal que numerosas situaciones de estrés se presenten en nuestras vidas, por eso es tan importante saber reaccionar ante ellas, en especial cuando eres responsable de algo o alguien más a parte de ti. No hay que confundirnos y pensar que debemos tener “cabeza fría” siempre  y volvernos imperturbables como los estoicos, que nada nos importe lo suficiente como para molestarnos en hacer algo. Eso ya sería un caso extremo, pero hay que ser lo suficientemente centrados para saber que podemos tomar una buena decisión en el momento en el que se necesita.

Dentro de una familia o empresa, en donde tienes a más personas a tu cargo, este estrés aumenta y el cerebro primitivo se puede activar mucho más fácilmente, por eso es recomendado que tengan un lugar en o cerca de su casa o trabajo a donde puedan ir a tranquilizarse y despejarse, si son lo suficientemente hábiles será en el mismo lugar en donde recibieron los estímulos de adrenalina.

Todos tenemos un lugar que nos gusta, muchas veces no sabemos por qué, pero por alguna razón cuando no estamos en nuestras mejores épocas anhelamos tener un ratito para ir ahí o, al menos, alejarnos del mundo. De lo que la mayoría de las personas no están conscientes es que en ese tipo de lugares posiblemente estemos respirando más profundamente, no tenemos personas que nos presionen ni distractores que nos evadan de los temas a tratar. Ese lugar hace que nos destensemos y que nuestro cerebro tenga una mejor oxigenación. Nuestros músculos se relajan y podemos pensar en el problema que nos aflige de forma menos estresada. Saber controlarnos es una de las ventajas más grandes que puedan tener, pero saber cómo hacerlo es el primer paso.

Con las vidas atareadas que solemos tener en las ciudades, no siempre es posible encontrar ese lugar que nos ayudará a tranquilizarnos, pero no hay que olvidar que hay muchos recursos que nos pueden ayudar, desde disfrutar una buena taza de café o té mientras se escucha música, hasta platicar de forma relajada con alguien más. Esto nos da un respiro, un momento en el que nuestro cerebro se desinflama para poder seguir con nuestra vida.

Este post fue publicado originalmente en octubre de 2012.

 

2 comentarios en “Un buen respiro para el cerebro

  1. En un curso reciente de gestión de equipos escuché que la adrenalina bloquea la articulación de los dos cerebros, el animal y el racionalismo, y dispara la reacción atacar o huir. Por la otra parte las endorfinas alinean los dos cerebros. Si esto es correcto, entonces
    La adrenalina y la tensión non son buenos consejos para tomar decisiones.

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