¡Cultiva tu rareza! V. Talento único

Por Alberto de Legarreta y Margot Castañeda de la Cruz

¡Hola, amigos raros! Esta es la quinta entrega de nuestro querido experimento ¡Cultiva tu rareza! Después de deambular en el abismal reino de la personalidad, llegó el momento de descubrir nuestro talento único.

Todos poseemos un costalito de talentos. A veces somos conscientes de ellos, otras no. ¿Te has puesto a pensar en cuáles son tus talentos? Quizá sí; sin embargo, es muy probable que no reconozcas tu talento único, ése más poderoso, del que estás más orgulloso, el que te hace más feliz.

Cuando empleamos nuestro talento único entramos a un estado elevado: más humano, más pleno, más consciente. Nos permite ser más nosotros. Tómate un minuto para pensar en algo que te gusta mucho hacer. ¿Sientes que esa actividad está hecha a tu medida? ¿Estás sonriendo porque ya encontraste esa sensación? ¡Bingo!

El talento único es una extraordinaria herramienta para ofrecer valor al mundo. Mozart nos heredó el más hermoso réquiem de la historia, Winston Churchill logró que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, Trump creó el mejor discurso jamás escrito, etc. Algunas personas lo tienen claro; otras —como nosotros— no.

Para una persona normal —ni genio ni artista superdotado— puede ser más complicado descubrir ese talento que nadie más tiene. Quizá lo perdimos en la adultez, lo guardamos en casa todos los días antes de ir a la oficina, o lo reprimimos en nuestro amargo corazón adulto.

¿Cómo nos reencontramos con él? ¡Ni idea!

Partimos de una metodología que se adapta a la perfección: Unique Ability®, de Strategic Coach. Dan Sullivan, el fundador, creó esta herramienta para ayudar a sus clientes a construir empresas exitosas y felices a partir de su “habilidad única”.

Según Sullivan, la Unique Ability® tiene seis cualidades principales:

  1. Te apasiona. Es lo que más amas hacer. Podrías hacerlo sin paga —si no es que ya lo hiciste o lo estás haciendo.
  2. Lo haces mejor que el promedio. Para ti es tan natural que no puedes evitar hacerlo de manera extraordinaria. Incluso te puede parecer incomprensible cómo los demás lo encuentran difícil.
  3. Te da energía. Te entusiasma tanto que, al hacerlo, tu cuerpo responde con energía y bienestar, como cuando te enamoras.
  4. Los demás confían en tu talento. Te buscan para que los ayudes a hacerlo o te piden que lo hagas porque tienen pruebas de tu invariable habilidad.
  5. Buscas la mejora sin fin. Ya eres excepcional pero sabes que puedes mejorar y mejorar y mejorar por el resto de tu vida. Quizá te inscribes a cursos, diplomados, talleres, etcétera.
  6. Lo tienes de fábrica. Lo has hecho desde niño. Es posible que haya sido tu hobbie favorito.

Todo suena muy bonito. Sin embargo, a la hora de buscar una habilidad compatible con estas cualidades, la vida se complica. Por eso esta vez cambiamos la dinámica y en vez de hacer un autoanálisis, nos entrevistamos frente a frente para encontrar el talento único del otro.

¡El experimento se convirtió en pesquisa! Comenzamos la búsqueda de pistas en el presente y fuimos construyendo el caso hacia el pasado. Estos son nuestros resultados:

Alberto:

*Goldie es el sobrenombre que Alberto usa para referirse a Margot.

Goldie* es editora y escritora. Vive de escribir y editar por aquí y por allá. Edita nuestro blog en Eudoxa y sus textos son estupendos. A pesar de esto, tiene problemas al aceptar el título de escritora. “¿Con qué derecho me pongo un título así? ¿Cómo ubicarme en la misma categoría que Woolf?”, me reclamó. No le hice caso. Goldie empezó a escribir de forma profesional —es decir, con fines laborales, no sólo ociosos— hace siete años. Antes de eso, Goldie escribía gratis —incluso lo hizo en nuestro blog cuando éramos una startup. Lo hacía con mucho entusiasmo y compartía sus textos con todo el mundo. Esto ayudó a que la invitaran a escribir en distintos medios. Eventualmente empezó a cobrar por lo que escribía. Hoy vive de eso.

Al repasar su historia personal descubrí que Goldie lleva años, décadas, escribiendo. Siempre ha tenido un diario (aunque no lo muestre), blogs, libretas… La literatura ha sido importante en su vida pero no se considera una “loca de los libros” —no necesita poseerlos todos ni quiere vivir en una biblioteca. El primer libro que recuerda haber elegido sola y amado con pasión es El mago desinventor, de Marco Túlio Costa. Respondió sin dudar porqué todavía es relevante para ella. Acude a él cuando siente vértigo por cómo el ritmo exponencial de la tecnología nos aleja de lo humano —socializar con los amigos en persona, por ejemplo.

Goldie tiene una miniserie de cuentos —no publicados— que son, en sus palabras, “para alguien más”. Hablan de temas fuertes que afectan a las mujeres, como la muerte, el amor, el acoso y la pobreza. Dice que no tiene intención de escribir cuentos con moraleja, pero sí le gusta saber que alguien se identifica con ellos. Me cita a Nayyirah Waheed como ejemplo. “Te rompe el corazón y al mismo tiempo te lo apapacha”, dice. “Todas [las mujeres] sentimos que escribe para nosotras. Me encantaría hacer algo como eso”.

Aunque estudió gastronomía y ha escrito mucho sobre comida y deleites, sé que su corazón está en otro lado: en las personas. Lo sé porque cuando le pedimos que volviera a escribir en nuestro blog, hace poco, su reacción fue de rechazo. “¿Yo qué voy a saber? ¡No soy experta en esto!”, me reclamó. Hablarle de cultura organizacional era hablarle en chino, pedirle que escribiera sobre el tema era una locura en su mente. Sin embargo, descubrió que el tema le podría encantar porque está muy cerca de una pregunta que le importa mucho: ¿cómo podemos ser felices en esta vida?

“Maybe you’re right,” me escribió, tras nuestra entrevista. “Puedo vivir de esto”. ¿Gastronomía, empresa, cultura? Whatever, Goldie quiere escribir de personas como ella, para personas como ella: con una enorme y hermosa vulnerabilidad, y que viven con brazos y corazón abiertos, con guamazos y todo.

Margot:

*José es el primer nombre de Alberto.

José es un ñoñazo. Cuando lo conocí, hace siete años, no entendí su trabajo. Me dijo que se dedicaba a “pensar”. Con la mirada le contesté: “Noseasma***”. No tenía sueldo, trabajaba gratis con mucha dedicación y entusiasmo para la empresa de sus amigos. Recuerdo el día en el que me dijo muy felizote: “¡Ya tengo sueldo!”. Para entonces ya era socio de Eudoxa, su más constante orgullo. Seguí sin entender su trabajo de “pensador” hasta que conviví con él en una oficina —aunque fueron pocas horas. Pasó toda la tarde hablando en voz alta y haciendo anotaciones en un pizarrón de plumón. Parecía que era un mapa conceptual pero… ni idea. Resultó ser el corazón de la consultoría en cultura organizacional de su empresa.

“Lo hice porque necesitaba entender lo que realmente es la cultura dentro de una organización”, me dijo. “A pesar de que llevábamos mucha investigación, estaba toda desordenado”. Entonces entendí: José es un estratega. Desde que lo conozco, pasa su tiempo estudiando a profundidad su obsesión en turno: cultura gastronómica, emprendimiento, empresa, anime, manga… you name it —lo único que no he logrado que le interese es el futbol.

Ahora es director de operaciones, mantiene la estructura, garantiza el flujo laboral y se emociona cuando una platiquita de 10 minutos queda documentada en Numbers. Necesita los procesos. Ama pensar el cómo del qué. Cuando cuenta algo, se detiene en los detalles y explica tooooodo. Necesita desintegrarlo, es un desarrollador. Incluso cuando platicamos sobre ¡Cultiva tu rareza! piensa en metodología lo que yo visualizo en idea o acción.

Sin embargo, la aplicación de su talento estratega es reciente. Antes de ser consultor empresarial era cocinero en Suntory —whaaaaat?— y no tenía respuesta concisa para la constante pregunta: “¿Y qué haces ahora?” . Yo sí sé: José está en Eudoxa para ayudar a la gente. Su manera de hacerlo es creando estrategias.

Él siempre dice que es antisocial pero no es cierto. Es muy bueno escuchando y cavilando soluciones, lo sé por experiencia personal. Puede aparentar ser pedante, pero en realidad es un tipo afable, generoso y fiel. Por eso es buen consultor —y amigo.

La más antigua pista que encontré sobre su ser estratégico está en su infancia, cuando se entretenía haciendo cómics. Me contó que lo hacía porque era un niño de interiores —su mamá no lo dejaba salir a jugar ni aunque su casa estaba segura dentro de un fraccionamiento— y sus más grandes placeres eran los mangas y los videojuegos. Yo creo que, además, trataba de entender el mundo a través de esos cómics. Hoy sigue haciéndolo; pero en vez de personajes ficticios usa reales —clientes—, dibuja mapas empresariales y, además, hace dinero con ello.


Comentarios finales:

Alberto: La mejor de las ideas que tuve para ¡Cultiva tu rareza! fue no hacerlo solo. En una conversación somos capaces de descubrir tanto de nosotros mismos como en la más profunda de las introspecciones. Hacernos preguntas juntos, discutir, repasar nuestras historias hasta los límites de la memoria y la intimidad… No hay reemplazo para eso. No hay cultivo de la rareza posible sin el otro, sin su participación y su escucha. Todavía nos falta más trabajo sobre este asunto del talento único, pero si seguimos juntos, vamos por buen camino.

Margot: ¡Me encantó ser detective! Justo como lo intuí en el post pasado, no hay forma de saber quién soy, ni de cultivar mi rareza, sin antes descubrirme en mi ser para otro.

¡Esto no se acaba aquí! Ningún detective se conforma con la primera conjetura. Ahora debemos ponerla a prueba (próxima entrega).

¿Ya reconociste tu talento único? Haz el ejercicio. Sólo necesitas la ayuda de una persona que te conozca muy bien. Como ayuda, descarga aquí las preguntas que usamos de guía y algunas recomendaciones para orientar la conversación.

¡Cuéntanos tus resultados! Escríbenos por Twitter (@albertotensai y @marchcastaneda) o mándanos un mail (alberto@eudoxa.mx / margot.castaneda@gmail.com). ¡Hasta la próxima!


¡Cultiva tu rareza! es un experimento vivo que publicamos cada viernes en este espacio. ¡Síguenos! Aquí puedes ver la entrega anterior. ¡Déjanos tus comentarios! Recibe avances, junto a nuestra selección de artículos y recursos sobre liderazgo, empresa, cultura y actualidad, aquí.

 

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